El sábado a mi llegada al hogar familiar y ante la caída de parpados que se me produjo a los postres, los ojos de jóvenes y mayores se clavaron en mí, inmisericordes y acusadores inquiriendome ¿Por que?
Sobresaltado, me desperté, me puse en pie y dedo en alto les espeté:
-¿Que por qué? POR FELIPE II, POR ESCALANTE Y POR TOLOSA¡¡¡¡
Me explico. O mejor, lo va a hacer por mí, Catherine Wilkinson-Zerner, autora del libro "Juan de Herrera, la creación de un arquitecto real":
".....a la muerte de Juan Bautista en 1567, el rey perdió un arquitecto, pero los dos aparejadores de la cantera, Lucas de Escalante y Pedro de Tolosa, se convirtieron en las cabezas del programa constructivo de El Escorial. Los que estaban en esa misma posición en otros edificios asumieron la dirección de las obras automáticamente. De acuerdo con la práctica aceptada en España, los aparejadores eran los asistentes de los maestros y podían actuar como tracistas hasta que fueran promocionados o hasta que llegara un nuevo maestro mayor por encima de ellos. (.....) Dado que Felipe II deseaba separar trazado de construcción, era necesario asegurar que los aparejadores no se hicieran cargo como tracistas de El Escorial u otros proyectos. (.....) ambos documentos tardaron meses en prepararse y tuvieron un mismo objetivo: reducir costes, poner la burocracia de la construccion bajo la autoridad real y recortar los poderes de los aparejadores de cantería, que amenazaban la autoridad del tracista venido de fuera."
Pues por eso. Por Escalante y por Tolosa, y por Felipe II, me levanto a las 6 para hacer maquetitas, para dibujar la angustia, para atiborrarme a cafe mientras diseño recipientes para ello, para aprender lo que no sé y para no tener que soportar al FelipeMMMCLVI de turno que venga a joderme la vida. Cinco siglos me obligan a ello.
martes, 4 de diciembre de 2007
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